Archivo de abril de 2011

Iglesia son: curas, Obispos, Cardenales, Papas, concilios, catedrales, liturgias fabulosas en escenarios de “pantalla gigante”.

Pueblo de Dios, son gente pequeña más o menos fervorosa, intentando cumplir todo lo que se dice, colaborando económicamente a los gastos de la Iglesia con su Virgen y su santo preferido y fiel a su familia siendo buenos vecinos unos. Otros, “a su aire”.

Pueblo de Dios, es el que nos activa y responsabiliza a todos.

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La iglesia, tras el Concilio, “inventa” o populariza un nuevo concepto.

Antes éramos católicos, apostólicos, romanos.

Ahora debemos ser “eclesiales”.

No “populares” (del pueblo de Dios).

XXX

Para ayudar a la iglesia surgieron las órdenes Religiosas y similares con religiosos pertenecientes a lo eclesial, con sus consagraciones, votos y sus hábitos.

Hoy van surgiendo colectivos, de cristianos que asumen su responsabilidad de servicio en el Pueblo de Dios, sin “hábitos”, sin votos. En comunión con la jerarquía, pero sin necesidad de dirección en su compromiso con órdenes, mandatos, permisos, reglas ni protocolos. Laicos con Fe, un carisma especial para su compromiso apostólico, y un compromiso claro y concreto.

Con confianza en el Señor, que nos “llama” para eso, y que estará siempre acompañándonos.

Caminamos con el Pueblo de Dios, y vamos tomando cuerpo.

Diferencias:

Eclesial totalmente centralizado todo: moral, procesiones, sacramentos, liturgia, teología, pecados, errores, mandatos, orientaciones.

Se organiza, se controla todo.

Se promueven con éxito manifestaciones masivas: aborto, visita papal, etc se respaldan otras manifestaciones de apariciones fundamentalmente de la Virgen.

Poca densidad de Evangelio.

Populares, saben que el objetivo del Pueblo de Dios, fundamentalmente NO es cumplir normas ni llenar manifestaciones sino anunciar el Evangelio, la justicia, el amor, todos los días, desde la base.

Y no quieren planificación dictatorial. Prefieren la iniciativa privada, que siempre da más resultado. Así surgen algunas ONG y otros tipos de comunidades cristianas que se unen en libertad para mayor eficacia.

En comunión con la jerarquía, pero con total libertad en el desarrollo de su compromiso cristiano.

Eclesial: los jóvenes eclesiales, antes la JAC (juventud de acción católica) eran la gran ilusión de la Iglesia.

Nos exigían estar juntos en el presbiterio en la misa de 12, con nuestra bandera, asistir al “circulo de estudios” una hora semanal, y algunos hacían más.

Popular: a comienzos de los 70 comienzan a aparecer las ONG.

Ellos organizan o se apuntan a alguna de ellas que “enganchan” a los jóvenes en el servicio a la gente necesitada, bajo la bandera de la justicia y del amor.

Fue mal trago para los curas, pues les vaciaron de jóvenes las sacristías.

Pero, en general siguieron integrados plenamente en el Pueblo de Dios.

Los “populares” se aferran más a ciertas luces, y mandatos del Evangelio que motivan su vida y su acción apostólica.

Los “eclesiales” no aceptan que tengan esa Fe “a la carta”, les exaspera. Hay que aceptar y cumplir TODO lo que nos digan.

Los “populares” ven que los eclesiales también “comen” a la carta pues una serie básica de leyes, normas y mandatos del Evangelio, no los cumplen.

Los “eclesiales” guardan las fronteras de la Fe con toda clase de argumentos.

Los “populares” se sienten muy a gusto con los de fuera trabajando con ellos impulsados por la caridad de Cristo.

Los eclesiales, meten en el saco de los pecadores a los que incumplen un mandamiento, fieles a su nacional catolicismo.

Los “populares” abrazan con cariño e ilusión a los que cumplen alguno de los mandamientos. Como cualquier misionero en tierra extraña.

Los eclesiales conocen todo el escalafón y todos los “puestos” de responsabilidad de la Curia, y a los Curiales.

Los populares conocen a los pobres a los que van a ayudar, los feligreses enfermos, y a los que no vienen…

Los eclesiales se preocupan fundamentalmente de cumplir todos los detalles de la liturgia.

Los populares, fundamentalmente de que el pueblo se entere, sienta y viva la belleza de la Fe.

Los eclesiales leen el Boletín del Obispado, las actuaciones y mensajes del Obispo, los documentos de los Dicasterios, los éxitos de “su” y otros obispos y del Papa; las plazas vacantes y próximas jubilaciones, prensa, radio y TV católicas.

Los populares, las cosas de “su gente” y sus necesidades materiales. Las meteduras de pata y andanadas de”su” Obispo, otros Obispos y el Papa; noticias “de la base”, libros de teología y boletines “progres”, prensa, radio TV laicas.

A los eclesiales les encanta ver a sus obispos. Aceptar ostensiblemente sus opiniones, preguntarle cosas fáciles, reírle sus chistes.

A los populares no les interesa verles. Tampoco les huyen. Rechazan no pocas de sus teorías, sus chistecillos les dan malaje.

“En este tiempo de cuaresma hay que responder al precepto divino de la penitencia con algún acto voluntario que vaya más allá de las renuncias impuestas por el peso de la vida cotidiana”

El que escribe esto no está viviendo con los que están muriendo de hambre en tantos países. Millones y millones de hijos de Dios, ni con los que se destruyen en no pocas cárceles, especialmente políticas, ni entre tantos y tantos “perdedores” angustiados por la pérdida del piso ni de algún familiar que podrían curarse con dinero, ni duermen en la calle, ni carecen de futuro, ni, ni,

Qué triste lejanía!!

Me parece más cristiano, llorar con el que sufre, y sembrarle la esperanza de que es preferido de Dios, y predicar, al que no sufre tanto, que se deje de mojigaterias y se dedique a ayudar a los que sufren más, ayudándoles personalmente y dando dinero – no calderilla – para aliviarles algo al menos en cuaresma.

El primer párrafo, lo he leído en una revista del Obispado, y dice que viene del Vaticano.

Espero que sea falso.

Quién es líder?

Habrá definiciones mejores.
Pero, para mi es 1º el que descubre un objetivo y se le une gente para conseguirlo. 2º el que cuando hay un problema y nadie encuentra solución, a él se le ocurren 17. 3º el que cuando se lanza, le siguen.
Esto decíamos hace 60 años en un grupo de formación de líderes.
Durante mi formación en la Compañía, me dijeron: cuando le destinen a un puesto no copie lo del anterior.
Analice el campo donde ha sido enviado: raíces, causas, futuro etc. y fije su objetivo.
Aplique el discernimiento para analizar el camino. Busque compañeros.
Adelante!
Líder no es el que manda, el que dirige, el que organiza, el que vigila, sino el que lidera.

¿Todos somos líderes?

NO
Un P. Provincial mío nos decía: la Provincia, no la llevan las águilas sino las mulas de carga.
En el puerto de Sotogrande, vino una gran marejada y reventó los muelles.
Me dijeron: es porque los inmensos bloques de hormigón, ya estaban colocados, pero faltaban los pequeños y pequeñitos para dar fuerza.
Si todos somos águilas, seremos estériles.

Líderes Ignacianos

 Tienen su fundamentación en los Ejercicios Espirituales, y en una idea de S. Ignacio.
En los Ejercicios Espirituales por:
-la proximidad con Jesucristo,
-por sentirme enviado por Jesucristo
-porque me hacen descubrir objetivos nuevos
-porque me animan a buscar compañeros, informarles, animarles, quererles
-porque me enseñan a discernir el camino
-porque no me importa fracasar
-porque siempre hay un Magis
El escrito de S. Ignacio, nos lo trae Carlos Losada en la RED “Deseo que en el futuro haga Ud. sin escrúpulos, lo que su buen juicio le diga que debe hacer, de acuerdo con las circunstancias, sin tener en cuenta lo que digan las reglas y ordenanzas (en el siglo XVI!!)
Es decir: saber delegar en plenitud!! No como suelen hacer en la Iglesia con los laicos. Se les da la responsabilidad. NO se les da la autoridad.
Para S. Ignacio, lo importante no es “hacer”, sino “hacer hacer”.
Si él solamente hubiese hecho hasta reventar, hoy no estaríamos aquí.
Pero hizo… la Compañía, y sigue liderando.

Así se puede ser líder?

SI
Pero recuerdo un fantástico Director de gran empresa, al que su secretaria le dijo: mire Ud. D. Fulano pienso que este asunto ya está agotado.
Rápida e insolentemente, le contestó: Sta, yo no la pagó a Ud. para que piense.
Es decir: el líder aquí soy yo.
Ud. lidere la oficina con su gente.
O sea: no mires nunca hacia arriba para liderar. Mira lo tuyo y lo de abajo para liderar.
Explico esto:
El P. General, líder supremo, fija el objetivo: promocionar un laicado en el ámbito S.J.
El Provincial no discute: organiza, como líder, un equipo para que busquen ese objetivo y lo motiva.
El responsable laico nombrado, asume el cargo, y, como leader, forma su equipo y pilota su marcha para cumplir el objetivo.
Crea con los que parece oportuno unas comisiones para que colaboren al objetivo, y pone al frente a responsables. Estos, como líderes organizan el trabajo metiendo la esencia del líder: animación, ayuda, respaldo. Y deciden todos ellos tener una asamblea.
Como líderes, buscan sitio, sacan euros, y organizan el orden del día.
Hablan con el encargado y le dicen que lo organice.
El encargado como líder, organiza la limpieza, luces, calefacción, etc. estimulando a todos para que lo hagan guai porque es para una cosa muy interesante.
Y la encargada de limpieza, como leader, escoge hora, compañeras, orden etc.
Nadie es triste funcionario.
Todos tienen su liderazgo para animar, respaldar, convencer a sus colaboradores de la belleza de su misión. Trabajan con ellos queriéndoles y motivando su mentalización.

XXX

En la familia también debéis ser líderes.

No autoridad, poder, obediencia, siempre se hizo así. Sí liderar a los tuyos, analizando la nueva realidad, descubriendo objetivos, organizando etapas etc…

Y así en otros ámbitos.