Archivo de julio de 2011

QUE ES PECADO

QUE ES PECADO MORTAL

I – Según el sentido común.

Pecado es hacer algo malo, o no hacer algo que necesita alguien y yo puedo.

Para la gente de la calle, o para cualquier ciudadano de cualquier país del mundo está claro qué es bueno y qué es malo (pecado).

Hacer el bien es bueno.

Hacer el mal  o no hacer el bien que podría hacer y alguien lo necesita, es malo.

Lo malo es lo que nosotros llamamos pecado.

Pecado mortal es cuando mi pecado lleva consigo un daño muy grave en el otro.

Si le insulto será leve.

Si le mato será grave.

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II – Según la Iglesia

El Concilio nos dice que Dios siembra en cada nacido su Ley.

Y esta es: haz el bien. No hagas el mal.

Y por esa Ley seremos juzgados.

Por tanto si no hago el bien, o hago el mal: pecado.

Y si el mal que hago o el bien que no hago es trágico: pecado mortal.

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III – Según Jesucristo

Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado.

Especialmente a los que nadie ama. (Juicio final)

Por tanto el que ame y sirva a los demás, en serio, es bueno.

Pero el que ofenda a alguien, o no le ayude en su problema: pecado.

MORTAL

NOTA: tengo entendido que eso de pecado MORTAL es relativamente moderno en la Iglesia.

La lista, en textos de moral, de pecados mortales es muy moderna y creo que deficiente.

Durante muchos siglos nadie hablaba de eso.

Ahí está el problema.

Porque decir que algunas cosas no están bien que otras están mal o muy mal, no indica que sean motivo de condenación.

1º Hay cantidad de cosas que antes eran pecado  mortal, y que hoy no lo son.

Evidentemente esto es absurdo.

No ir a Misa el fin de semana, besitos a la novia, comer carne en días especiales de cuaresma (si habías pagado la “bula” no era pecado) confesarte si querías comulgar, no pagar los diezmos y primicias a la Iglesia de Dios, no comulgar por Pascua Florida.

La lista es larga y los mayores de hoy lo padecieron.

2º En larguísimas horas de confesionario durante muchos años, la gente “normal” se confesaba 1º de cosillas: he murmurado, he comentado cosas malas de gente, he criticado… y 2º de pecados mortales: llegué tarde a misa, no fui un domingo a misa, y he tenido un mal pensamiento (del 6º) y creo que lo he consentido con mi novio, nos hemos besado, acariciado.

3º Y nunca, nunca se confesaba nadie de no cumplir con la caridad. Servir al necesitado, amar al prójimo.

Hace más de 50 años nos decían a los jóvenes del Hogar del Empleado, que nos confesásemos de no haber hecho nada por los necesitados.

El cura nos decía: bueno, bueno. Pero cuantas veces te has masturbado?

Amar, ese es el Mandamiento de Jesucristo.

Por qué no se consideraba pecado no cumplirlo?

Porque si el mandamiento es: amar: No amar será pecado. No amar a nadie: pecado mortal.

Y cuando se despedía de nosotros nos da otro mandamiento serio: como mi Padre me envió yo os envío.

Id por todo el mundo anunciando el Evangelio.

No hacerlo cuando podía: pecado.

No hacerlo nunca: pecado mortal.

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IV – Que hay otros pecados, según Jesucristo?

Claro! Pero son para avisarte los puntos peligrosos en tu caminar, y orientarte en el camino cristiano. En general no son mortales.

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V – Pero hay otros que son los que me llevaban al confesionario: faltar un domingo a Misa, dar besos a mi novia, masturbaciones, comer carne en cuaresma, no comulgar por Pascua Florida….

Esos no los dijo Jesucristo.

Pero son los que siempre nos predicaban los curas, y los que fundamentalmente nos llevan al confesionario, porque eran los mortales.

Les he preguntado a los mayores, de verdad os creíais esto?.

Pues sí, hijo. Cuantas veces y cuántas noches hemos pasado pensando que si nos moríamos iríamos al infierno!!!.

Porque esos eran los pecados mortales que nos decían los curas.

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NOTA

Y algo importante.

No importan los actos malos.

Importan las actitudes.

Si un buen marido, una noche llega a casa borracho. La mujer le cuida. Le ayuda. Le quiere.

Sabe que ha sido, precisamente porque no es bebedor, y con los migos, se pasó y llegó así.

Pero eso no amarga a la mujer.

Llegó borracho, sí.

Pero no es borracho.

Lo malo no es un acto aislado.

Lo malo es la actitud: ese tipo es borracho: Esta alcoholizado.

Ni su mujer ni nadie aguantan.

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No importa, por tanto un “pecado aislado”.

Importa ser habitualmente pecador.

No ir a Misa un fin de semana, no mata.

Hay que pasar sin problemas por la “calderilla” de normas pequeñas y preceptos, y sentirse encajado en la vivencia de ser hijo de Dios, redimido por Jesucristo y miembro de nuestra Iglesia.

Ciudad del Vaticano. ZENIT, 14-06-2011 (552-15) El desafío que ahora se plantea la Iglesia, en particular en los países de antiguas raíces cristianas, consiste en mostrar la belleza del cristianismo a quienes hoy lo consideran más bien como un obstáculo para alcanzar la felicidad considera Benedicto XVI.

Pues claro que se necesita una nueva EVANGELIZACION.

Porque el aluvión de leyes, normas, prohibiciones, recaudaciones, mandamientos, liturgias, indulgencias, penitencias, devociones, imágenes, mantos, cofradías, peregrinaciones, monitum, excomuniones, censuras, curias, sínodos, etc, etc, han recubierto de polvo sagrado al Evangelio.

No hay quien lo reconozca.

Si una persona va a Misa pone la crucecita en el “cuadradito”: para la Iglesia, no roba (¿), no mata (¿), no consiente pensamientos “impuros”, no come carne en cuaresma, no cuenta chismes (más que lo justo) no va ligerita de ropa, no critica al Papa ni al Obispo, no admite matrimonios gay, no admite nuevos matrimonios de divorciados, no admite que quiten el crucifijo de los colegios, no, no, no….

Entonces esa persona es una buena cristiana.

Qué barbaridad!!!!!

El EVANGELIO lo que exige es que amemos, que en eso se conozca que somos cristianos, que el que ama cumple toda la Ley y los profetas, que ese es el mandamiento de Cristo: amarnos como EL nos ha amado.

Y, que en el día del Juicio Final se salvará el que haya amado a los más pobres y despreciados: los marginados.

Amar.

Amar a todos.

Y, especialmente a los que nadie ama.

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Ese es el Evangelio.

Y ese Evangelio entusiasma a TODOS.

En barriadas obreras, en Facultades de Universidad, en cárceles, en albergues de “acabados” en sindicatos y partidos políticos.

El EVANGELIO es bello!!!!

XXX

El “polvo sagrado” lo ha medio escondido.

Por eso tiene toda la razón el Papa: la Iglesia necesita lanzar una nueva evangelización.

Sacudir ese polvo secular y asfixiante y lanzar una nueva evangelización.

LA IGLESIA PARA LOS POBRES

Soy de la Fundación y creo que a nuestro Cardenal le gustará ver que leo sus escritos, y, con tal profundidad, que los comento.

Esta semana ha dicho (infomadrid, pg 5) que: la Iglesia es una Iglesia para los necesitados. Cuanto más necesitado sea un hombre, más tiene que aparecer la Iglesia curando y aliviando esa necesidad.

Pero yo tuve un accidente serio, me llevaron a urgencias del Hospital Clínico. Allí, en una camilla pasé horas y horas con otros treinta y tantos “urgentes” en similares camillas pegadas una junto a la otra. Uno se murió. El que tenía al lado se quejaba profundamente. No teníamos contacto con el exterior y algunos querían comunicarse con los suyos y no pudieron.

Ingresé por la mañana, y tras larguísimas horas de dura camilla, nos pasaron a dormir a una sala normal en cama normal.

Nunca nadie me preguntó acerca de mis deseos.

Si el capellán, para el que lo prioritario son las urgencias, hubiese pasado por ahí un momentito nos hubieran hecho felices o no pocos.

Pero no apareció.

Al día siguiente, mi seguro medico me llevó a una clínica de primera.

Todo amplio. Todo limpio, nuevo…

Y, sin que me diera cuenta, me “asalto” un buen hombre con su bata blanquísima.

Era el capellán y se me ofrecía a todo.

XXX

Las parroquias de barrio obrero o inferior, suelen tener un sacerdote, y no a tiempo completo.

En la Concepción y similares…

XXX

Desgraciadamente Sr. Cardenal, la Iglesia no es para los necesitados.

XXX

Al final, añade que “también hay muchos pobres de alma”.

Esto no es serio.

También hay pobres de familiares, de inteligencia, de iniciativas de y de.

Pero estamos hablando de POBRES.

Sin “pasta”!!!

XXX

Y acaba con una frase que me hiere profundamente: “entre la pobreza del alma y la pobreza del cuerpo hay una estrechísima relación”

Insinúa Usted que los pobres, de dinero, son también pobres de valores espirituales?

Cree Usted que los pobres son más pecadores que los ricos?.

Cree que los pobres están más lejos de Dios que los ricos?

Quizá estén más lejos de Obispos y parroquias pero de Dios, ni hablar!!!

Perdone, Sr. Cardenal. Vivo entre los pobres y por eso me he puesto así.

Pero le agradezco profundamente que confiese paladinamente que la Iglesia “debe ser” para los necesitados.

Raquel