Archivo de agosto de 2011

Universidad puntera a nivel internacional.

Es inglesa, y los ingleses son amantes de sus valores.

Aunque parezcan obsoletos y ridículos.

Hoy siguen con sus valores básicos: tradición, disciplina, honor.

Ninguno de estos está de moda.

Pero, los alumnos de Oxford se crían en este ambiente, y de ahí salen personas fantásticas y ocupan puestos de enorme responsabilidad.

Tradición: Lo que hoy mola es borrar el pasado y sus “carrozas”. Soy hombre libre, ciudadano del mundo, sin ataduras al pasado.

Si cortas las raíces de tu pasado, estás condicionando tu futuro.

Disciplina: Respeto al profesor, al ambiente, a los demás. Disciplina que suaviza nuestra frontera con los demás, y nos facilita el encaje.

Honor: Defensa de tu persona a base de cumplir, no mentir, responsabilidad.

Que para pactar un asunto, no hagan falta firmas ni sellos, ni testigos.

Tu palabra y un apretón de manos basta.

LAS CÁRCELES ESPAÑOLAS

La abominable tragedia que nos ha envuelto a todos en el horror de tantos y tan crueles crímenes, ha hecho que saltase a los medios la existencia de las cárceles en Noruega.

Por ejemplo, la considerada por ellos como un modelo de reinserción: Ila, Cuenta con gimnasio, un estudio de sonido, taller de cocina, e incluso asistentes desarmados”.

Al lado de esta fabulosa cárcel, las nuestras son… infinitamente mejores.

Tienen gimnasio, claro.

Pero además campos de deportes al aire libre y reglamentarios.

Y otros, cubiertos: baloncesto, fútbol sala.

“Además tendrá a su servicio un estudio de sonido”.

Aquí tienen eso y otros cinco mil programas de todo tipo, con los talleres complementarios. Desde aprender a sembrar plantas, controlar bosques, estudiar la producción térmica solar para calentar un módulo, talleres y cursos de redacción, narrativa, coro, teatro, cocina, panadería, pastelería, electricidad, estudio reglado desde primaria a carreras universitarias, construcción y un infinito etcétera siempre abierto a las necesidades e iniciativas de los internos, y a la fecundidad creativa de Dirección y voluntariado –bastantes miles de voluntarios- que viven con ellos.

Y como remate final nos dice, como cosa maravillosa, que “e incluso asistentes desarmados”.

Aquí no tiene un arma ni el Ministro ni la Dirección del Centro, ni funcionario alguno.

Las funcionarias, sin arma alguna, pasan por todos los rincones de los Centros.

Los/as voluntarios/as pasean a cuerpo limpio y sonrisa en ristre por todas partes.

Los cambios que están dando nuestras cárceles para irles convirtiendo en Centros de Reinserción van muy por encima de esas cárceles modélicas de los países más desarrollados.

A las de los EEUU, ni las vemos por el retrovisor.

NOTA:

Pues la gente se queja no poco de nuestras cárceles:

Cierto: están masificadas.

Cada módulo está pensado para 100 internos y meten casi doscientos.

Eso es una barbaridad.

Pero la culpa no es de “las cárceles”, sino de quienes meten en las cárceles a tanta gente.

Somos uno de los países con menos delincuencia, pero más presos.

Leyes y jueces queridos: no nos metáis a presión a tantos en la tristeza de las cárceles.

Dejad que en las cárceles tratemos a los que caben con cabeza y con cariño buscando: su reinserción.

XXX

A pesar de eso, nuestras cárceles tienen todo lo que he dicho antes.

En una revista de “alta alcurnia” y firmado por un eclesiástico de gran altura, leo: “El escapulario es un signo particular de la unión de Jesús y María”.

Me suena a beatería.

La unión con Jesús y María se hace visible en el servicio y en el amor a todos.

Sigue: “Para aquellos que lo lleven constituye un signo de abandono filial en la protección de la Virgen Inmaculada”.

No me va eso de abandonos filiales, cuando no pocos de los hijos de la Virgen Inmaculada sufren tanto y se les puede ayudar.

Y Termina: “ En nuestra batalla contra el mal, que María nuestra madre, nos envuelva en su manto”.

Que no me va eso!!

Qué es eso de que cuando comienza la batalla contra el mal – que siempre implica sufrimiento de algún hermano – la Virgen me envuelva en su manto?

Yo lo que quiero es que haga conmigo lo que hicieron a lo largo de la Historia todas las madres de tantos hijos que lucharon y murieron por la justicia, el amor, la paz.

Que no me envuelva como cobarde.

Que me de su ánimo, su cariño, para luchar en el puesto que ella quiera por la justicia, el amor y la paz.