Archivo de septiembre de 2012

Dice el Papa:

“Pero el problema, cuando el pueblo se establece en la tierra prometida y es depositario de la ley, es la tentación de “poner su seguridad y su alegría en algo que ya no es la Palabra del Señor: son los bienes, el poder, otras “divinidades” que en realidad son vanas, son ídolos. Sí, sigue habiendo una Ley de Dios, pero ya no es lo más importante, ya no es la regla de vida; se convierte más bien en un envoltorio, en una cobertura, mientras que la vida sigue con otros caminos, otras reglas, otros intereses, a menudo egoístas. De ese modo, la religión pierde su sentido autentico (…) y se reduce a la práctica de usanzas secundarias, que satisfacen, mas bien, el deseo humano de “cumplir” con Dios”. “Es un grave peligro de todas las religiones, y con el que Jesús se encontró en su tiempo, pero que puede ocurrir, desgraciadamente, también en la cristiandad”. “

 

Clavadito, clavadito a lo que nos pasa ahora.

Cuando la guerra (36-39) Dios era el centro la esperanza.

Vino la postguerra con tantísimas privaciones (me carcajeo de las que nos están mandando ahora), y seguía Dios como esperanza.

 

Fimos rellenando nuestras necesidades primarias, y fuimos teniendo otros “dioses”.

 

Seguíamos, faltaría más!!! Con nuestra misa, sacramentos, imágenes religiosas en nuestra casas, en nuestras casas, en nuestros coches…

La ley de Dios, como dice el Papa ya no es la regla de vida. Es un envoltorio, una cobertura: soy católico, católico!!!

Por debajo, y como auténticos motores de nuestra vida, hay otros “dioses”.

El dinero, el poder, el tener, el disfrutar… esos son nuestros “dioses”.

Nuestros motores para seguir caminando por esta vida.

El Evangelio… lo tengo firmado por el Papa, en papel de papiro, en edición de lujo.

Tengo imágenes de Cristo, y de la Virgen.

Sobre todo de la Virgen.

En marfil, en alabastro, en madera del XVI.

Los domingos TODOS a misa.

Faltaría mas!!!

Somos católicos apostólicos y romanos.

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La envoltura que no falte

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Pero mis motores, mis dioses son otros